NICARAGUA
Antes de llegar a nuestro primer destino de Centro-América, pasamos dos noches en Miami, concretamente en Miami Beach. Esos dos días salimos a pasear por la famosa calle Ocean Drive, repleta de bares con salsa y bachata a tope. Aprovechamos también para pisar la blanca arena de la interminable Miami Beach. Después de esta parada pusimos rumbo a Guatemala donde sólo pasamos un día, ya que al día siguiente volábamos a Nicaragua.
León
Nada más llegar a la capital, Managua, cogimos un autobús dirección a la colonial León. El primer día nos dirigimos a Las Peñitas, un pueblo costero pescador con una gran playa que da al Pacífico y perfecta para amantes del surf. Después de un baño saltando olas y más olas, tuvimos la suerte de saber que muy cerca en la isla de Juan Venado existía un tortuguero y que era posible liberar tortugas recién nacidas al atardecer, por lo que decidimos no desaprovechar la oportunidad. Fue una experiencia increíble verlas dar sus primeros pasos hacia la libertad.
El segundo día lo dedicamos a callejear bajo un sol abrasador por León, una ciudad colonial muy bonita con una gran catedral y calles con mucho encanto que nos transmitió muy buenas sensaciones y seguridad. El tercer día nos dirigimos a Granada, la ciudad rival de León.
Granada
Nada más llegar dejamos las cosas en un hotel con un ambiente muy pueblerino y salimos a descubrir el encanto de esta otra ciudad colonial con sus numerosas iglesias, carruajes de caballos, casas de colores, mercados y calles peatonales. Esta ciudad también se caracteriza por estar enfrente de la un gran lago en el que se pueden observar olas.
La mañana del segundo día fue para tareas de compras y limpieza, ya que en el hotel que estábamos alojados teníamos cocina. Por la tarde fuimos a uno de los atractivos de Granada, el volcán Masaya, uno de los pocos que permanecen activos en el país. Pero lo que realmente le diferencia de los demás es la posibilidad de ver el lago de lava de su interior, que se encuentra a 440 metros de profundidad de su cráter. Solo podías apreciarlo durante 20 minutos, pero sólo con el primero ya podías estar satisfecho de haber subido a verlo.
El tercer día fuimos a Masaya, un pueblo cerca de Granada. Estuvimos viendo su mercado artesanal que está situado en el interior de una fortaleza. Después nos acercamos, pasando por su parque central, a la Laguna de Masaya, la cual se observa desde un pequeño parque. El cuarto día volvimos a Masaya, pero esta vez para bajar a la Laguna de Apoyo. Esta laguna esta situada en el cráter de un volcán, su agua dicen que es transparente aunque no pudimos apreciarla. Es un lugar muy curioso y bonito de ver. A la vuelta conseguimos que nos acercara a Granada un simpático taxista gratis, ya que la pendiente para salir de la Laguna era muy pronunciada. Esa misma tarde fuimos a ver un festival de arte callejero que tenía lugar durante toda la semana.
El quinto día subimos al volcán Mombacho. Situado a 10 km de Granada, este volcán inactivo en sus 3 de 4 cráteres, esta situado a 1.345 metros de altura. Decidimos hacerlo a pie desde su acceso, subiendo en tan sólo 5km más de 800 metros de desnivel positivo con pendientes de hasta el 50%. Una vez arriba, a 1.105 metros, el tiempo no nos acompañó y no pudimos admirar las vistas desde esa altura. Comentar que el 70% de los días, debido a que es un bosque húmedo, la cima está nublada. Por la tarde volvimos a ver el espectáculo de arte, que sin duda es un gran entretenimiento para pasar la tarde. Al día siguiente pusimos rumbo a la isla de Ometepe.
Ometepe
Esta isla de 276 km2, situada en medio del lago Cocibolca, el más grande de América Central, tiene dos majestuosos volcanes, el llamado Maderas, y el Concepción. Nos alojamos en el pueblo de Moyogalpa. El segundo día alquilamos una moto para recorrer parte de la isla. Llegamos a la playa de santo domingo y estuvimos paseando por la orilla con las vistas al volcán Maderas. Ya de vuelta, y con el cielo despejado (algo nada fácil aquí) pudimos ver el volcán Concepción en su plenitud. Comentar además que pasear en moto por esta isla es una delicia, ya que a parte del poco tráfico, las vistas de ambos volcanes junto con el lago de fondo y caballos y venado a ambos lados de la carretera hacen que disfrutes constantemente.
El tercer día volvimos a alquilar moto para dirigirnos a la cascada de San Ramón, a los pies del Maderas. Después de un largo camino de ascensión llegamos a la catarata. Esta mide 50 m y actualmente, debido a que es temporada seca, su caudal no es muy elevado, aunque no te deja indiferente.
El cuarto día coincidió con que Judit se hizo un poquito más mayor, nada más y nada menos que 29 añazos!! El día amaneció perfectamente soleado, así que nos dirigimos al conocido ojo del agua, unas piscinas naturales procedentes de la laguna del volcán Maderas. Pasamos allí la mañana y bajamos a comer a Moyogalpa. Antes del atardecer fuimos a la punta de Jesús María, un hermoso lugar donde apreciar por un lado, un atardecer increíble, y por otro lado, la vista de los dos volcanes, siendo este el único sitio de la isla donde se pueden apreciar ambos . Por la noche fuimos a cenar a una fantástica crepería donde pudimos deleitarnos de los mejores crepes del viaje y podríamos decir que de nuestra vida.
El quinto día tocó el plato fuerte; la ascensión al volcán Concepción. Partimos siete en la expedición: un peruano, un canadiense, un francés, dos alemanas y dos servidores, además del joven guía. La primera parada en la que decididas (o podías) continuar era el mirador, a 1.000 metros de altura. Nosotros decidimos continuar hasta el cráter, situado a 1.610 metros. La subida no fue para nada fácil, ya que aparte de necesitar estar en buena forma era necesario trepar en gran parte del mismo. En el cráter el tiempo era completamente nublado, pero aún así en la bajada tuvimos muy buenas vistas de parte de la isla. En total fueron 8 horas de duro recorrido, pero mereció la pena tener esas vistas y poder hacer el segundo volcán más alto de Nicaragua.
El sexto día fue de descanso total, ya que nuestras piernas lo necesitaban. El séptimo alquilamos bicicleta y paseamos por los alrededores de Moyogalpa. El octavo día dejamos la preciosa isla que sin duda nos ha parecido superficie completa, tranquila y nos hemos sentido como en casa. Pusimos rumbo a San Juan del Sur.
San Juan del Sur
Saliendo de Ometepe y pasando por Rivas para coger el autobús, llegamos a este pequeño pueblo situado en una bahía. Parece ser que antiguamente era un pueblo de pescadores, pero actualmente se ha modernizado con el turismo y tiene muchos locales con comida occidental, además de ambiente nocturno. Aún así, se puede respirar tranquilidad, sobretodo en su hermosa bahía. Pasamos tres noches. Ambos días los dedicamos a pasear por la playa y ver los increíbles atardeceres. Aprovechamos también para subir al mirador de Jesús de la Misericordia donde pudimos tener unas buenas vistas de la bahía. En este pequeño y agradable pueblo pasamos los últimos días en Nicaragua antes de poner rumbo a la vecina Costa Rica!!
¿Qué es para nosotros Nicaragua?
Nicaragua es un país de esos que a muchos viajeros les gustaría descubrir gracias a su poca afluencia de turistas. Es un país ideal para poder disfrutar durante un largo tiempo en los pueblos o ciudades, ya que los trayectos son cortos, además de baratos. Creemos que es un país muy completo, ya que tiene ciudades coloniales, volcanes, playas e incluso una isla en medio de la laguna de agua dulce más grande de Centro-América. El hecho de que se hable español ha sido un punto muy a favor para nosotros, y no podemos olvidar la continua salsa y bachata en calles y autobuses que alegra el ambiente. A LA ORDEN!!!
Días: 18.
Km: 405.
Horas de transporte: 9 h.
Ruta: León, Granada, Ometepe y San Juan del Sur.
Gastos: 658 € (incluidos 20 dólares de entrada al país y 6 de salida).
Recomendación: aprovechar su "virginidad" y todo lo que te ofrece.