LAOS
Desde Chiang Rai cogimos un autobús dirección a Chiang Kong, pueblo fronterizo con Laos. De ahí un tuc-tuc que nos llevó hasta el puente de la amistad, nuevo acceso a la entrada de Laos. Ahí tramitamos el visado de forma rápida y dimos nuestros primeros pasos en este nuevo país hasta llegar al pueblo de Houay Xay. Desde este pueblo cogimos un bus durante 4 duras horas para llegar a Luang Namtha.
Luang Namtha
El primer día lo dedicamos a explorar este pequeño pueblo del norte y a decidir que tipo de trekking haríamos el día siguiente. Finalmente nos decidimos por un día de trekking y pasar noche en la selva y otro día de Kayak en el parque nacional de Nam Ha. Estos dos días los compartimos con Guillermo, un chico francés que está de vacaciones en Laos y un fantástico guía con grandes habilidades para cocinar en la naturaleza (platos y cucharas hechos con hojas, vasos de Bambú, infusiones de raíces recién cortadas, arroz hervido con hojas...) además tenía grandes conocimientos de las plantas y árboles de la selva. Destacamos la experiencia de pasar una noche en la selva solamente rodeados de una mosquitera y hojas de plataneros que tuvimos que conseguir nosotros mismos cortando árboles con un machete.
El día de Kayak fue muy tranquilo y lo compartimos con una pareja de franceses y un inglés. Esa misma noche cogimos una mini van dirección a la tranquila Luang Prabang.
Luang Prabang
Llegamos muy prontito, a las 3 de la mañana y estuvimos dando vueltas 2h hasta encontrar alojamiento. Descansamos y dedicamos el día a recorrer esta ciudad, patrimonio de la UNESCO. Callejeamos y pudimos ver el gran palacio, los templos Wat Mai, Wat Xieng, el monte Phou Si, donde vimos la huella de buda y cenamos en el night Market, un mercado muy bonito y tranquilo. Tenemos una gran noticia que compartir...hemos comido nuestro primer bocadillo (con pan de verdad)!!!! En Laos se nota la herencia que dejaron los franceses.
El segundo día toco hacer una buena limpieza de ropa aprovechando los grandes días de sol que hace en Laos, ya que actualmente estamos en época seca y los días son espectaculares. El tercer día, negociamos con un Tuc-tuc para que nos acercara a las famosas cataratas Kuang Si, las cuales nos sorprendieron gratamente, tanto por su gran cantidad de agua como su tamaño para poder pasar el día allí. Esa tarde compramos el tiquet para movernos a Viang Vieng y por la noche volvimos a rondar por el night market y así despedirnos de este bonita ciudad que para nada esperábamos encontrarnos en Laos.
Vang Vieng
Pequeño pueblo conocido por el tubing, una actividad que combina actividades acuáticas y alcohol, a sus alrededores tiene mucho que descubrir. El primer día lo pasamos en un bar muy tranquilo y original de la orilla del río, donde podías disfrutar de unas vistas espectaculares y una buena cerveza dentro del río. El segundo día alquilamos bicicleta y fuimos hasta el Blue Lagoon. Allí, después de una bonita y agradable pedaleada, nos pegamos un buen chapuzón, pero primero subimos a la cueva Tham Phu Kham. Pasamos toda la mañana. El tercer día nos desplazamos a la capital de Laos, Vientiane.
Viantiane
Una vez alojados, salimos rápidamente para aprovechar las horas de sol. Empezamos por la puerta de Patuxai, un símil del Arc del Triomf de Barcelona. Continuamos hasta el templo Wat Si Muang, en el que cuenta la leyenda que una joven se quito la vida ahí y su espíritu sigue en su interior para proteger la ciudad. Al atardecer nos acercamos a la orilla del río Mekong, des de el que se puede ver Tailandia muy cerca. Esa noche paseamos y cenamos por el night Market.
El segundo día, de casualidad, nos encontramos con Guille, el chico francés que nos acompañó en el trekking por la selva. Con el fuimos andando hasta el templo Wat That Luang, en el que se encuentra la Pagoda más importante de Laos y uno de los símbolos del budismo a nivel mundial. Esa misma tarde cogimos nuestro primer bus-cama que nos llevaría hasta Don Det, situada en el lugar conocido como las 4.000 islas.
Don Det
Tras 16 horas repartidas en dos autobuses y un bote, llegamos a esta pequeña isla en medio del río Mekong. Impresionados por la tranquilidad y la calma del lugar, decidimos pasar 5 noches, en los que los días se repartían en leer, escribir, dibujar, andar y descansar, acompañado de buena comida, alguna que otra cerveza y los increíbles atardeceres que regala la isla. La última noche en Laos nos coincido con el clásico futbolero Barça-Madrid, y que mejor sitio para verlo lejos de casa que en una pequeña isla en la otra parte del mundo, a 10.000 km. Altamente recomendable, destacamos este lugar como uno de los que más tranquilidad nos ha transmitido y uno de los mejores para relajarse durante el viaje.
¿Qué es para nosotros Laos?
Laos es naturaleza en estado puro. No teníamos expectativas de este país, lo cual ha ayudado a que la sorpresa haya sido muy positiva. Gracias a sus pequeños pueblos, la sensación de agobio por turismo es inexistente. El país transmite mucha paz y tranquilidad, además de lugares muy bonitos. Esos pequeños pueblos parecen mantener la esencia de hace años, lo cual ayuda a comprender su cultura. Laos invita a alquilar bicis y perderte por sus caminos rodeados de su paisaje Kárstico.
Días: 17.
Km: 1.722.
Horas de transporte: 37 h.
Ruta: Houayxay, Luang Namtha, Luang Prabang, Vang Vieng, Vientiane y Don Det.
Gastos: 596€ (65€ aparte de los dos visados).
Recomendación: A pesar del trato frío de los autóctonos del país, dedicarle tiempo al país y perderse con moto o bicicleta por los paisajes verdes, pequeños pueblos y su gran río Mekong.